Aniversario dedicación de una
Iglesia (en
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Desde el santuario, Dios
impone reverencia: es el Dios de Israel quien da fuerza y poder a su pueblo.
¡Dios sea bendito!
Mirábilis, Deus, de sanctuário tuo!Deus Israel ipse tríbuet virtútem
et fortitúdinem plebi suæ.Benedíctus Deus! (T.P. allelúia).
Señor, tú que nos haces
revivir cada año el día de la consagración de este templo, escucha las
plegarias de tu pueblo, y haz que en este lugar se te ofrezca siempre un
servicio digno y así tus fieles obtengan los frutos de una plena redención. Por
nuestro Señor Jesucristo...
Primera Lectura. Lectura de los Hechos
de los Apóstoles 7, 44-50
En aquellos días, Esteban
decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas: "Nuestros padres tenían
en el desierto el tabernáculo de la alianza: Dios había ordenado a Moisés que
lo construyera, copiando el modelo que había visto. Nuestros padres se fueron
transmitiendo el tabernáculo hasta introducirlo, guiados por Josué, en el
territorio de los gentiles, a los que Dios expulsó delante de ellos". Así
estuvieron las cosas hasta el tiempo de David, que alcanzó el favor de Dios y
le pidió que le permitiera construirle una morada al Dios de Jacob. Pero fue
Salomón el que
Salmo Responsorial. Del
salmo 94
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
In domum Dómini
laetantes íbimus
Vengan, aclamemos al Señor,
demos vítores a
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
In domum Dómini
laetantes íbimus
Porque el Señor es un Dios
grande, soberano de todos los dioses: tiene en sus manos las simas de la
tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque él lo hizo;
la tierra firme que modelaron sus manos.
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
In domum Dómini
laetantes íbimus
Entren, postrémonos por
tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y
nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
In domum Dómini
laetantes íbimus
Segunda Lectura. Lectura de la carta del apóstol san
Pablo a los Efesios 2, 19-22
Hermanos: Ya no sois
extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos del pueblo de Dios y
miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los
apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo
el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo
consagrado al Señor. Por él también vosotros se van integrando en la
construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.
Aclamación antes del Evangelio
Mi morada estará junto a
ellos, dice el Señor; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Evangelio. San Juan 2, 13-22
Estaba próxima
[Misa]
Al conmemorar el día en que
te dignaste llenar tu casa de gloria y santidad, te rogamos, Señor, que hagas
de nosotros una ofrenda agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
En
verdad es junto y necesario, es nuestro deber y salvación, date gracias siempre
y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,
Señor nuestro. Porque en esta casa visible que hemos construido, donde reúnes y
proteges sin cesar a esta familia que hacia ti peregrina, manifiesta, y
realizas de manera admirable el misterio de tu comunión con nosotros. En este
lugar, Señor, tú vas edificando aquel templo que somos nosotros, y así
Sois templos de Dios y el
Espíritu de Dios habita en vosotros. El templo de Dios es santo: ese templo
sois vosotros.
Templum Dei estis, et Spíritus Dei hábitat in vobis.Templum Dei sanctum est,
quod estis vos (T.P. allelúia).
Oración después de la comunión
Te
rogamos, Señor, que tu pueblo santo reciba la gracia y el gozo de tu bendición;
para que consiga en el espíritu los frutos de la conmemoración que ha celebrado
en esta eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Aniversario dedicación de una
Iglesia (fuera de
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Vi la ciudad santa,
Vidi civitatem sanctam, Ierusalem novam, descendentem de caelo a Deo, parátam
sicut sponsam ornátam viro suo
Señor, tú que edificas el templo de tu gloria con piedras vivas
y elegidas, multiplica en tu Iglesia los dones del Espíritu Santo a fin de que
tu pueblo crezca siempre para edificación de
[Misa]
Primera Lectura. Lectura del primer
libro de los Reyes 8, 22-23. 27-30
El día de la dedicación del
templo, Salomón, de pie ante el altar del Señor y en presencia de toda la
asamblea de Israel, levantó los brazos al cielo y dijo esta oración:
"Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos, ni
aquí abajo en
Salmo Responsorial. Del
salmo 83
¡Qué deseables son tus
moradas, Señor de los ejércitos!
In domum Dómini laetantes íbimus
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor, mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.
¡Qué deseables son tus
moradas, Señor de los ejércitos!
In domum Dómini laetantes íbimus
Hasta el gorrión ha
encontrando una casa, y la golondrina un nido donde colocar sus polluelos: tus altares,
Señor de los ejércitos, rey mío y Dios mío.
¡Qué deseables son tus
moradas, Señor de los ejércitos!
In domum Dómini laetantes íbimus
Dichosos los que viven en tu
casa alabándote siempre. Dichosos los que encuentran en ti su fuerza, caminan
de baluarte en baluarte.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!
In domum Dómini laetantes íbimus
Vale más un día en tus
atrios que mil en mi casa, y prefiero el umbral de la casa de Dios a vivir con
los malvados.
¡Qué deseables son tus
moradas, Señor de los ejércitos!
In domum Dómini laetantes íbimus
Segunda Lectura. Lectura de la carta a los Hebreos 12, 18-19.22-24
Hermanos: os habéis acercado
a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al
sonido de la trompeta; ni han oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió
que no les siguiera hablando. Os habéis acercado al monte Sión,
ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo; a la asamblea de Innumerables
ángeles, a la congregación de los primogénitos inscritos en el cielo; a Dios,
juez de todos; a las almas de los justos que han llegado a su destino, y al
Mediador de la nueva alianza, Jesús, y a la aspersión purificadora de una
sangre que habla mejor que
Aclamación antes del Evangelio.
El cielo es mi trono, y la
tierra, el estrado de mis pies, dice el Señor; ¿qué templo podrán construirme?
Elegí et sanctificavi
locum istum, dicit Dóminus,ut sit nomen Deum ibi in sempiternum
Evangelio. San Juan 2, 13-22
Estaba próxima
[Misa]
Acepta, Señor, nuestras
ofrendas y concede a tu pueblo, unido en la plegaria, recibir la gracia de
estos sacramentos y el fruto de sus ruegos y deseos. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno. Porque te has dignado habitar en toda casa consagrada a
la oración, para hacer de nosotros, con la ayuda constante de tu gracia, templos
del Espíritu Santo, resplandecientes por la santidad de vida. Con tu acción
constante, Señor, santificas a
[Misa]
Vosotros, como piedras
vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu formando un
sacerdocio sagrado.
Tanquam lápides vivi superaedificámini, domus spiritális, sacerdotium sanctum.
Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro, que
has querido hacer de
Dios nos ha dado a conocer
el misterio de su voluntad: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y
de la tierra.
Deus notum fecit nobis
sacraméntum voluntátis suæinstauráre ómnia in Christo,quæ in cælis et quæ in terra sunt, in ipso.
Oh
Dios, que has dispuesto con admirable providencia que el reino de Cristo se
extienda por toda la tierra y que todos los hombres participen de la redención
salvadora, te rogamos que tu Iglesia sea para todos sacramento de salvación
universal y manifieste y realice el misterio de tu amor a los hombres. Por
nuestro Señor Jesucristo…
Dios
misericordioso, mira complacido las ofrendas del pueblo que te está consagrado,
y, por la eficacia de este sacrificio, haz que la multitud de los creyentes sea
siempre para ti estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de
tu propiedad. Por Jesucristo nuestro Señor.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre
y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has
querido reunir de nuevo, por la sangre de tu Hijo y la fuerza del Espíritu, a
los hijos dispersos por el pecado; de este modo tu Iglesia, unificada por
virtud y a imagen de
El Espíritu y la novia
dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.
Spíritus et sponsa dicunt: Veni. Amen.Veni,
Dómine Iesu.
Oración después de la comunión
Oh
Dios, que alimentas y robusteces siempre a tu Iglesia con estos sacramentos,
concede a cuantos hemos participado de la eucaristía que, practicando tu
doctrina acerca del amor, seamos en la convivencia humana fermento de vida e instrumento
de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Buscaré a mis ovejas –dice el
Señor- y suscitaré un pastor que las apaciente. Yo, el Señor, seré su Dios.
Visitábo oves meas, dicit
Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat
eas; ego autem Dóminus ero eis in Deum.
Oh Dios, eterno pastor de los fieles, que diriges y
gobiernas a tu Iglesia con providencia y amor, te rogamos concedas a tu siervo
N, a quien pusiste al frente de tu pueblo, la gracia de presidir, en nombre de
Cristo, la grey que pastorea, y ser maestro fiel de
la verdad, sacerdote de los sagrados misterios y guía de tu pueblo santo. Por
nuestro Señor Jesucristo…
[Misa]
Señor,
acepta complacido la ofrenda que te presentamos por tu siervo N, y dígnate
enriquecer con virtudes apostólicas, para bien de tu Iglesia, al que pusiste
como pontífice al frente de tu pueblo. Por Jesucristo nuestro Señor.
El Hijo del Hombre no ha
venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por
muchos.
Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam redemptiónem
pro multis.
Oración
después de la comunión
Señor,
por la eficacia del sacrificio que hemos celebrado multiplica en tu siervo N.,
nuestro obispo, los dones de tu gracia, para que ejerza dignamente el
ministerio pastoral y consiga los premios eternos por su fidelidad en tu
servicio. Por Jesucristo nuestro Señor.
Cantad
y tocad con toda el alma para el Señor. Celebrad constantemente
Cantáte et psállite in córdibus vestris Dómino, grátias agéntes semper pro ómnibus, in nómine Dómini nostri
lesu Christi, Deo et Patri.
Oh Dios, que escuchas siempre a tus hijos atribulados,
al darte gracias por tu misericordia, te rogamos que, liberados de todo mal, te
sirvamos siempre con alegría de corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.
Señor
Dios, que nos entregaste a tu Hijo para librarnos de la muerte y del mal, te
rogamos aceptes este sacrificio en acción de gracias porque ya estamos libres
de nuestra tribulación. Por Jesucristo nuestro Señor.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre
y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Pues aunque no
necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras
y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por
Cristo, Señor nuestro. A quién alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando
sin cesar
Te doy gracias, Señor, de todo corazón; cuando te invoqué me
escuchaste.
Confitébor tibi, Dómine, in toto
corde meo, quoniam audísti verba oris mei.
[Misa]
Oración
después de la comunión
Señor,
Dios nuestro, que robusteces a tus hijos con este pan de vida y los libras de las
ataduras del pecado, haz que constantemente crezca nuestra esperanza de
conseguir el premio de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.
Esta misa puede
decirse aun los domingos ordinarios, en que se efectúan celebraciones
especiales por la unidad de los cristianos
Antífona de entrada
Yo
soy el buen Pastor, que conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen –dice el
Señor-, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por
las ovejas.
Ego sum pastor bonus, et cognosco oves meas, et cognoscunt
me meae, dicit Dóminus, sicut novit me Pater, et ego cognosco Patrem; et animam meam pono
pro ovibus meis
Dios
todopoderoso y eterno, que reúnes lo que está disperso y conservas lo que has
unido, mira con amor al pueblo de tu Hijo, para que, cuantos han recibido un
mismo bautismo, vivan unidos por la misma fe y por el mismo amor. Por nuestro
Señor Jesucristo…
Con
un solo sacrificio, Señor, adquiriste para ti un pueblo de adopción; concédenos
ahora la unidad y la paz en tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro. Por él nos has conducido al conocimiento de la verdad,
para hacernos miembros de su Cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un
mismo bautismo; por él has derramado sobre todas las gentes tu Espíritu Santo,
admirable constructor de la unidad por la abundancia de sus dones, que habita
en tus hijos de adopción, santifica a toda
El pan es uno, y así
nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos
del mismo pan y bebemos del mismo cáliz.
Unus panis et unum corpus multi sumus, omnes qui
de uno pane et de uno cálice
participamus
Oración
después de la comunión
Esta
comunión, Señor, que significa la unión de los fieles en ti, realice también
ahora en tu Iglesia la unidad de todos los creyentes. Por Jesucristo nuestro
Señor.